Ya no apreciamos nuestro folclor



¿Puede un artista como Míster Black puede opacar la riqueza folclórica colombiana? La respuesta llega a ser tan subjetiva como la pregunta en sí misma, pero en un país con un patrimonio musical y dancístico como el nuestro, vale la pena poner el tema en discusión.

Esta inquietud me surgió hace más de una semana, cuando supe que el reconocido cantante de champeta había sido invitado a las tradicionales Fiestas del 20 de Enero en Sincelejo, una de las ciudades capitales del Caribe colombiano donde se gestan la cumbia y el vallenato: ambos declarados por la Unesco como patrimonio cultural e inmaterial de la humanidad.

Estando allí vi cómo sus seguidores y amantes del género empezaron a reunirse en la Plaza Majagual con varias horas de anticipación al concierto. Eran cientos de personas que recorrían las calles cercanas a la Plaza intentando pasarse las barricadas de los policías, quienes buscaban controlar el ingreso.

Pese a que el aforo estaba completo y todos esperaban ansiosos al artista, tuvieron que esperar un par de horas a que este llegara. Mientras, dos agrupaciones de danza folclórica se presentaron en el escenario: una venezolana y la otra de Medellín. Pero el pueblo fandanguero de Sincelejo no quería una hora de folclor, no quería una hora de bambucos, porros y gaitas; quería la champeta de Míster Black.

Colectivamente empezaron a abuchear las danzas que los bailarines interpretaban, mientras que muy pocos aplaudían “por educación”. Así que eso me hizo cuestionar: ¿puede un artista como Míster Black opacar la riqueza folclórica de nuestro país? Parece que sí.

A este paso, las nuevas generaciones colombianas se sentirán orgullosas de cantar al unísono con los artistas de masas, pero les resultará difícil recordar las letras tradicionales del patrimonio cultural que los identifica como país.

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Nuestro equipo

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En este proyecto tenemos un equipo editorial conformado por Enrique Mena, practicante de periodismo con experiencia como redactor, fotógrafo y realizador audiovisual; Luisa Osorio, periodista en formación vinculada al periódico El Colombiano y a la agrupación Folclor y Sabor; y Juan Guillermo Serna, miembro del Comité de Comunicaciones de la Corporación Dancística Matices y líder de Comunicaciones en Visión UPB.